SSPO: Un boquete sexenal

DE PARADOJAS Y UTOPÍAS
RAÚL NATHÁN PÉREZ

1).- Un poco de historia

El manejo de la seguridad pública ha sido el Talón de Aquiles de los últimos tres sexenios. En los últimos años de Ulises Ruiz, llegó una tríada. Venía del Estado de México. Discípulos y recomendados de Wilfrido Robledo. Javier Rueda, titular de la Secretaría de Seguridad Pública; Jorge Alberto Quesadas, Comisionado de la Policía Estatal y Alan Loren Peña Argueta, director de la naciente Agencia Estatal de Investigaciones (AEI) –que sustituyó a la PME-. Durante su estancia, jamás articularon una estrategia de seguridad pública; una política de protección ciudadana. Era un derroche visual ver circular caravanas de camionetas, escoltando a los jefes. O cuidándolos durante sus francachelas. Crearon un mito genial: Oaxaca era de las entidades más seguras del país… ¡claro!, en comparación con estados con índices elevadísimos de violencia. Se fueron como vinieron: en la inopia total. Sólo Peña Argueta dejó remanentes en la AEI: la famosa banda de “Los Chilangos”.

2).- El impasse de Gabino Cué

La inseguridad tocó fondo en el pasado sexenio. En la administración de Gabino Cué se dispararon los feminicidios. Las bandas criminales se asentaron principalmente en Tuxtepec y el Istmo. Las mafias del transporte trastocaron todo principio de legalidad. El Estado de Derecho fue acotado por una excesiva tolerancia. Sin embargo, en otros rubros, Cué tomó decisiones importantes: el rescate del manejo educativo por parte del Estado, en julio de 2015 y uno que le pegó duro: el affaire Nochixtlán, el 19 de junio de 2016. Al inicio del régimen estuvo al frente de la SSP, un abogado y policía de carrera: Marco Tulio López Escamilla. Formado en la extinta Policía Federal, conocía del tema. A su salida para ocupar un cargo en la misma corporación, fue sustituido por Alberto Esteva. Éste salió cuando reventó el conflicto en la Policía Estatal, liderado por el pastor, Yeikol Pérez. Cerró el ciclo, Jorge Alberto Ruiz Martínez, sin tablas ni formación policial o experiencia en seguridad pública. La improvisación fue el quid de la inseguridad en el régimen gabinista.

3).- La tríada de marinos

Con el gobierno de Alejandro Murat arribó una nueva tríada. La encabezó José Manuel Vera Salinas, Teniente de Navío, el único sobreviviente hoy, al frente del Secretariado Ejecutivo del Sistema Estatal de Seguridad Pública. En los gobiernos de José Murat y Ulises Ruiz, donde ocupó cargos de mando, operó de la mano de otro marino: Manuel Moreno Rivas. Trajo consigo a una dupla de colegas de la Antón Lizardo, ambos oficiales y superiores jerárquicos: José Raymundo Tuñón Jáuregui, Capitán de Fragata y su par, José Aniceto Sánchez Saldierna, ingeniero hidrógrafo, Comisionado de la Policía Estatal. El papel del primero fue más que lamentable. Más que diseño de una política seguridad, desplegó sus afanes de galán otoñal. Escándalos como el del rancho “La Engorda”, operada por rufianes de Tamaulipas, devenidos jefes policiales, así como los dimes y diretes conyugales, terminaron por reventarlo. La seguridad pública, pese a sus calificaciones en la SEMAR, jamás fue su prioridad.

4).- Salcedo: de oreja a secretario

A más de uno sorprendió la sustitución de Tuñón por Raúl Ernesto Salcedo Rosales. El entripado mayor lo sufrió Vera Salinas. Lo dejaron desarmado y solo. Salcedo ha sido su adversario. Originario de Nayarit, ex delegado del CISEN, el nuevo titular metió a sus paisanos en las áreas claves de mando policial, incluyendo la AEI. A su arribo, le dimos el beneficio de la duda, pero el remedio resultó peor que la enfermedad. La “reingeniería de la estrategia de seguridad” no ha funcionado. Tuxtepec cerró 2019, con 119 ejecuciones y en lo que va del año, sólo unos días, van al menos 13. Robos y asaltos bancarios. Grupos criminales, fosas clandestinas y cadáveres, en la Cuenca. Más aún, excesos, atropellos y violaciones flagrantes al debido proceso, como la detención arbitraria de Gabriel N.A., ocurrido el 11 de enero. Desplantes de poder y voyeurismo enfermizo lo han dejado mal parado. La improvisación hace suponer que no es lo mismo andar de oreja a salvaguardar la vida de los oaxaqueños.

BREVES DE LA GRILLA LOCAL:

— Al fin, la semana que entra, se llevarán a cabo las comparecencias de los titulares de las dependencias y entidades de la administración pública estatal, en el marco de la Glosa y a más de dos meses del III Informe de Gobierno. Había que preguntarles a nuestros (as) distinguidos (as) representantes populares si será sobre el pasado informe o el que viene. Consulte nuestra página: www.oaxpress.info y www.facebook.com/oaxpress.oficial Twitter: @nathanoax

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