Seguridad humana

Adán CÓRDOVA*

Hay una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía atómica: la voluntad.

Albert Einstein.

La Organización de las Naciones Unidas ha establecido que los gobiernos tienen la función principal de asegurar la supervivencia, la subsistencia y la dignidad de su población. Definiendo a la Seguridad Humana como el derecho a vivir libres del temor, de que todas las personas podramos disfrutar de los derechos y garantizar un desarrollo pleno.

Sin embargo, actos  recientes muestran que  algunas amenazas escapan al control de cualquier gobierno, evaluando su capacidad de organización, de planeación y respuesta. Pone a prueba el conocimiento de los servidores públicos, no sólo de su función sino de su interrelación con los municipios – antes de los sucesos-, su gente, sus costumbres y prioridades.

De forma común se convoca a la operación de acciones de emergencia por todos los niveles de gobierno, a la participación ciudadana y apoyo de organismos internacionales, tratando de mostrar su capacidad de reacción por todos los medios posibles.

Acciones que son bien intencionadas, pero mal focalizadas en la mayoría de los casos, se atiende principalmente los lugares con el mayor número de población, el mayor número perdidas de vidas humanas o aquellos que tienen mayor difusión en los medios de comunicación.

La problemática se analiza por partes, por resultados – lo que le parece más grave o importante a quien o quienes deciden-, no como parte de un todo y de una sola prioridad, que debería ser la seguridad de las personas, colocando a los servidores públicos ante una constante bifurcación ¿Qué es lo más importante?  y ¿Para quién?,  las viviendas, la falta de energía eléctrica, la escases de agua, la comunicación, los hospitales, el sistema de drenaje, la comida de hoy, la combinación de todas ellas en el presente o las consecuencias futuras.

La seguridada humana se basa en dos pilares fundamentales, la protección y el empoderamiento  de toda la población, lo que permite planear e intregrar  respuestas coherentes y eficaces a las acciones de los diferentes niveles de gobierno, acciones que permitan mitigar los efectos de las amenazas actuales y  preveer las acciones de futuros acontecimientos, proponer una  mejor salvaguarda ante las distintas amenazas, pero sólo de forma conjunta con la ciudadanía, por ser quien está cerca de los acontecimientos, en el lugar y familiarizado con el entorno y que a lado de un gobierno abierto promueva las soluciones a corto, mediano y largo plazo.

La credibilidad en las instituciones en cuanto a la administración de los apoyos -nacionales e internacionales-  y el manejo de los recursos públicos, se encuentra nuevamente en evaluación, puesto que no pocas veces se corre el rumor que los primeros beneficiados serán los preferentes a un determinado partido político o asociación; los cercanos a uno u otro funcionario; en algunos extremos y abusando de la esperanza  de los afectados, la promesa de “cuando gane” algún futuro candidato, algo que no es desconocido para los gobiernos, pero que pocos pueden preveer y atajar.

No hay duda de la importancia que tienen los recursos económicos y menos en condiciones de desastre, pero un catalogo de las diversas instituciones que pueden recibir apoyos y manejar los recursos conforme a su función –legal-, los lineamientos para recibirlos y los períodos de tiempo, harán posible un mejor desarrollo e impacto de las acciones.

Vigilar el empleo de los recursos públicos –económicos, humanos y materiales-, evaluar los resultados y los alcances conforme al plan de acción – a corto,mediano y largo plazo-, son elementos fundamentales a considerar para lo continuidad en las funciones de los servidores públicos, y más por gobiernos que son observados en su actuar por la comunidad internacional.

La falta de participación ciudadana, de transparencia en el uso y manejo de los recursos, así como la claridad de las funciones de las instituciones y sus responsables, sumado a una incorrecta decision y dirección de las acciones, no sólo generará retraso en su implementación, sino producirá por consecuencia una mayor falta de certidumbre y respeto a las instituciones.

(*) El autor es egresado de la Universidad Autónoma “Benito Juárez” de Oaxaca (UABJO), el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) y el Centro de Investigación y Docencia Económica (CIDE).

 

Correo Electrónico: adancordovatrujillo@gmail.com

Twitter: @adancordovat

Referencias Bibliográficas:

  1. ONU (2015) La seguridad humana en las naciones unidas. Recuperado el 10 de septiembre de 2017 de http://www.un.org/humansecurity/sites/www.un.org.humansecurity/files/untfhs_booklet_-pdf

UNDP.ORG (s.f.) Recuperado el 10 de septiembre de 2017 de http://www.un.org/humansecurity/es/content/el-concepto-de-seguridad-humana

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