PRI: ¿Qué les pasa?

POLÍTICA DE SUMA CERO

Es un hecho que el Partido Revolucionario Institucional (PRI) fue el gran damnificado en la jornada electoral del primero de julio. Su candidato, JOSÉ ANTONIO MEADE, fue reducido a un universo de 9 millones de votos, frente a los más de 30 millones de ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR. Luego de saberse la magnitud de la derrota la Nomenklatura priista, encabezada por RENÉ JUÁREZ CISNEROS; los dirigentes de los sectores y los gobernadores emanados del tricolor tuvieron una reunión urgente. Ahí, JUÁREZ CISNEROS llamó “carroñeros” a los priistas críticos de la debacle de principios de julio, en clara referencia al ex gobernador ULISES RUIZ.

No obstante la tragedia del tricolor, tanto a nivel nacional como a nivel local, con una sub-representación en el Congreso de la Unión y con una insignificante minoría en el Congreso local, en donde habrá 36 diputados (as) –la mayoría mujeres- en la LXIV Legislatura, se han estado dando casos, en los últimos días, que hacen suponer que el PRI y sus manejadores no han aprendido bien la lección. El lunes 9 de julio, los diarios manejaron que entre los priistas que entrarían como cuota plurinominal, figuraba en cuarto lugar, HÉCTOR MATUS MARTÍNEZ, a) La Garnacha, en lugar de JORGE OCTAVIO VILLACAÑA JIMÉNEZ, que sí aparecía desde un inicio en el lugar correspondiente.

La pregunta obligada fue: ¿Y de dónde salió MATUS MARTÍNEZ, que hasta el mismo IEEPCO emitió un boletín para disculparse de la confusión y aclarar que “el bueno” era JORGE VILLACAÑA? Los más avezados empiezan a buscar culpables de “la confusión”. El asunto no paró ahí. Aunque en otro contexto, quien fuera candidata a la segunda fórmula al Senado de la República, por la coalición “Todos por México”, SOFÍA CASTRO RÍOS, inició una guerra mediática para afirmar que “la buena” era ella y no RAÚL BOLAÑOS CACHO CUÉ, quien ya obtuvo la constancia del Instituto Nacional Electoral (INE), como senador de primera minoría.

En nada, absolutamente en nada contribuye esta situación para reorganizar o refundar al tundido tricolor. Los presuntos errores son artificios muy orquestados para crear confusión o para ratificar que el PRI está no sólo perdido con la derrota, sino que ahora camina, parafraseando a Carlos Fuentes: “como una gallina sin cabeza en un cerco de nopales”. Quienes se están prestando a este juego: HÉCTOR MATUS y SOFÍA CASTRO, andan peor de desorientados que quien los maneja. Al menos entre las desangeladas filas del tricolor oaxaqueño, lo único que han generado ha sido más decepción. (JPA)

 

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