Las tribulaciones del 2019

DE PARADOJAS Y UTOPÍAS

RAÚL NATHÁN PÉREZ

1.- Los nuevos tiempos

Los escenarios que se configuran a nivel nacional no son los mismos de antes. Se ha dado un viraje inédito. Y Oaxaca no puede estar al margen. El equipo de gobierno debe caminar al tenor de los nuevos tiempos. AMLO nos ha dado muchas esperanzas, pero también reveses. El tema de las carreteras al Istmo y la Costa, cuya conclusión se prevé en tres años, es una bofetada a nuestras expectativas de desarrollo. En materia de vías de comunicación seguiremos viajando en el furgón de cola de la modernidad.

Haber decretado la libertad de Lauro Atilano Grijalva Villalobos y los “activistas sociales”, Leonel Manzano Sosa, Sara Altamirano Ramos y Damián Gallardo Martínez, que fueron detenidos en 2013 en flagrancia, por el secuestro de los menores Álvarez-Benfield, es un revés más. No sólo al sistema de justicia del país, sino puerta abierta a la impunidad de maestros radicales, anclados en doctrinas extintas de la revolución socialista y “enfermos de la izquierda”; fanáticos y fundamentalistas. Hasta hoy, no hay ninguna medida que permita atisbar una respuesta enérgica a la inseguridad. Oaxaca terminó el año con una estadística preocupante de homicidios dolosos y ejecuciones. El asesinato del edil de Tlaxiaco, Alejandro Aparicio y del Síndico, Perfecto Hernández, nos puso en el escaparate de la crítica más brutal. La inseguridad es un hoyo negro. Ejecuciones sin control.

2.- Acertijos sin respuesta

¿Cómo forjar un proyecto de tanta relevancia, como el Transístmico, con vías de comunicación anticuadas, sinuosas, peligrosas? Es decir, AMLO piensa en un pivote del desarrollo Sur-Sureste, pero aislado del entorno estatal y del centro del país. ¿Cómo plantear un relanzamiento de la industria turística, con una buena interconectividad aérea, pero onerosa, abusiva y con vías terrestres del siglo XIX? No hay que festinar pues, ni echar las campanas al vuelo por el viraje de la Federación hacia nuestro estado, creyendo que será la panacea que cure todos nuestros males. Al final del día será el gobierno estatal y el gobernador Alejandro Murat, quien asuma el compromiso de responder a las expectativas de los oaxaqueños.

No es fortuito que una vez más estemos batiendo palmas por el presupuesto histórico que le fue asignado a Oaxaca: 108 mil millones de pesos, aunque al final sigamos jodidos. Aquí seguimos atribulados por nuestros propios problemas: pobreza, salud, inseguridad, educación, vivienda. No hay obra pública. Seguimos sin ver la luz al final del túnel, pese a las expectativas del Plan Estatal de Desarrollo, 2016-2022.

3.- El infalible factor humano

En el imaginario colectivo de la ciudadanía, hay un sentir generalizado: el equipo gubernamental -con sus reconocidas excepciones- no ha estado a la altura de la realidad oaxaqueña. Sonados casos de funcionarios que ni saben ni conocen ni les duele Oaxaca. Hay quienes abjuran de su estancia aquí. Emiten a menudo comentarios dolosos de esta tierra. Tratan a sus pares o directores, con prepotencia y soberbia. Desconozco si el ejecutivo ha hecho un balance de sus colaboradores o los haya medido por el rasero de la amistad, el compromiso institucional o la responsabilidad que tienen ante el pueblo oaxaqueño. Presumo que no.

Los cuates –se sabe- no siempre son los mejores funcionarios. La lealtad se tasa no en función de los servicios prestados en el pasado, sino en la eficiencia ante el reto de gobernar. Tampoco en aquellos prestos a la adulación, que bien describió W. Shakespeare en “Julio César”. El penoso affaire del 21 de diciembre, con la rechifla de los chairos, mostró a un gobernador solitario, sin operadores políticos, sin funcionarios duchos en organización de eventos de esta naturaleza. Se quiso resarcir el daño en Salina Cruz, sólo para recibir una reprimenda de AMLO y un “¡ya Chole!”. Urgen pues acciones enérgicas en el equipo de gobierno. Alejandro tiene la palabra.

BREVES DE LA GRILLA LOCAL:

— Alguien, seguramente con un gran cariño a Oaxaca y con mucho talento, documentó y publicó una lista de los premios obtenidos por el estado y oaxaqueños, en 2018. Tenemos la segunda mejor ciudad del mundo, según Travel & Leisure y somos uno de los 21 destinos más impresionantes del orbe, según National Geographic. Una soprano mixe: María Reyna; una actriz laureada en Hollywood, Yalitza Aparicio; el mejor trombonista del mundo: Faustino Díaz. Y muchos más reconocimientos que hacen que nos sintamos orgullosos de nuestro terruño.

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