La viabilidad de la Reforma Educativa

Por Samael HERNÁNDEZ RUIZ.

El gobierno federal ha presentado lo que llama el modelo educativo, en el cual hay cosas interesantes y rescatables, pero que habrá que analizar con mayor detenimiento. Por lo pronto voces autorizadas han señalado que tiene dos limitantes: tiempo y recursos.

La actual administración federal hará todo lo posible por avanzar en la aplicación del nuevo modelo educativo, pero le queda poco tiempo y ante eso, la pregunta obligada es: ¿se le dará continuidad a la reforma en el próximo sexenio?

Está además el asunto de los recursos. La crítica situación de las finanzas públicas hará difícil aplicar el modelo en los términos propuestos y en los tiempos que se han programado.

Si la factibilidad del nuevo modelo está en entredicho por las limitaciones que he mencionado, su viabilidad está en cuestión por las condiciones políticas y educativas en cada estado, pero además por el marco legal en el que se da la relación entre estados y federación, sobre todo para el caso de los estados donde la CNTE tiene alguna presencia como en Oaxaca, Chiapas, Guerrero y Michoacán.

He sostenido y sostengo, que la reforma educativa comenzó al revés y que eso se debió más al predominio del interés político que a deficiencias en el equipo de planeación. El esfuerzo se concentró en utilizar la oportunidad que dio la reforma, para darle el golpe al SNTE en la figura de Elba Esther Gordillo, hoy presa bajo la acusación de manejo de recursos de procedencia ilícita, con el mensaje adicional de recuperar el control del sistema educativo nacional.

Fue un golpe fulminante; pero con él comenzaron los tropiezos de la reforma porque sus autores intelectuales no explicaron la persecución y amenazas que después se desataron contra los maestros so pretexto de la evaluación.

Ahora, con la presentación del modelo educativo este 13 de marzo, se puso a los bueyes delante de la carreta. Eso de entrada hay que aplaudirlo. En mi opinión el nuevo modelo educativo debe discutirse en los términos de las condiciones en las que se aplicará, y después en términos de precisar su sentido y contenido.

Para el caso de Oaxaca la revisión de los términos de la relación estado-federación es importante y preocupante por la confusión que provoca y que repercute en los tratos con la Sección XXII del SNTE (S22), y que tiene en parte su origen en la forma en como se manejan las cosas en el gobierno federal.

La forma de negociación entre los dos titulares de la relación laboral (SEP-SNTE), presentan ambigüedades. En efecto, la reforma educativa establece que quienes negocian son los gobiernos de los estados con el SNTE, la SEP aparece como una especie de mediadora en ese proceso. No obstante, por lo que se ha filtrado, en realidad quienes negocian son la SEP y el SNTE, con la presencia de un “representante” de los gobernadores designado por la CONAGO a solicitud de la SEP, lo cual, además de ilegal no tiene sentido.

La SEP se ha negado ha negociar con la CNTE, y quien lo ha hecho es la Secretaría de Gobernación, ¿qué negocian? La situación es aún más confusa, porque en Oaxaca, el director general del IEEPO negocia con la Sección 22 acompañado por el delegado de la SEP ¿Entonces? Será que en el caso de Oaxaca, ¿el delegado no asume el papel que le corresponde y sólo se queda mirando lo que ocurre? En términos de la política en uso, el delegado de la SEP, para ser congruente con la política del secretario de educación pública, tampoco debería estar presente en las negociaciones con la S22 en Oaxaca.

Las cosas no deberían ser así, porque la recentralización vergonzante del sistema de educación pública, debería obligar a los delegados de la SEP en los estados, pero particularmente en Oaxaca, a presidir y coordinar las pláticas con la Sección 22, porque la mayoría de sus demandas son de carácter federal. Si al gobernador Alejandro Murat no le han informado de esta situación ambigua y contradictoria, es porque alguien no quiere que se entere.

Por otra parte, el anuncio del nuevo modelo y su “ruta” de instrumentación, marca como urgente la evaluación de la situación de las plantillas de personal de los centros educativos, sobre todo para el caso de Escuelas al Centro, porque una de sus metas es que todas las escuelas tengan la llamada estructura de personal completa; el problema es que la S22 no le permite a las autoridades educativas de Oaxaca conocer la situación actual de dicha estructura; no obstante la SEP les sigue pagando como si nada.

El argumento es que el gobierno de Oaxaca, es decir el IEEPO, les informa de las incidencias de personal, mismas que se reflejan en la nómina y por ello se paga tal cual a la Sección 22.

Claro, ese argumento no explica por qué a la S22 se le aceptaron contrataciones fuera de norma y se las pagaron, con el correspondiente incremento del presupuesto. Además hay que señalar que se omitió fincar responsabilidades cuando un director del IEEPO de la administración de Gabino Cué, modificó el concepto 07 (sueldo base) integrando varios conceptos de rezonificación por concepto de vida cara, con impacto en aguinaldos y otras prestaciones que llevó a que finalmente el déficit se elevara a 7 mil millones de pesos. Tampoco explica cómo muchas prestaciones del magisterio, derivadas de la doble negociación, quedaron “regularizadas” sin pasar por el procedimiento que la ley establecía.

Nada de eso ha sido aclarado, el gobierno federal simplemente asumió el pasivo y lo siguió pagando por fuera de la ley; por el contrario, nunca les permitió a las diferentes administraciones de Oaxaca, regularizar esa situación de manera legal y ordenada.

Por eso afirmo que el gobierno federal debe dejarse de ambigüedades y asumir de una vez por todas que es él y nadie más, el responsable de la educación en el país y dejarles a los gobernadores solo aquello que no le conviene; que en este caso podrían ser varios asuntos no resueltos por la reforma educativa.

¿Con qué plazas se cubrirá al cien por ciento la plantilla de personal de las escuelas? ¿Cómo se hará la necesaria reasignación de los recursos humanos existentes? Para empezar, habría que conocer el analítico de plazas autorizadas, estoy seguro que varios se llevarían una sorpresa en el caso de Oaxaca. Me han comentado que la ordeña de plazas durante la pasada administración fue intensa y muy provechosa para unos cuantos; pero hay que probar el dicho, no basta con los rumores, no vaya a ser que personajes de conocidos antecedentes en la actual administración del IEEPO, repitan la presunta “ordeña” de la administración de Cué. Si nadie le ha dicho nada al gobernador de esto, las cosas andan mal.

Este es sólo un aspecto de los muchos que habrá que analizar y que configuran las condiciones particulares de cada estado que deben tomarse en consideración a la hora de aplicar la reforma.

No sé hasta dónde se podrá aplicar el nuevo modelo educativo en México y en particular en Oaxaca, lo que sí sé, es que es necesario discutir los detalles de su instrumentación a la luz de estudios objetivos. He dicho que la reforma debe considerarse como la oportunidad para el debate nacional sobre la educación, y eso hay que hacer; pero también hay que atender a su viabilidad socio-política y eso tiene que ver con reformar la relación estados-federación para empezar.

Por otra parte, el diseño general de la reforma responde a una situación internacional que al parecer está sufriendo cambios muy rápidamente, al grado que algunos especialistas ven el agotamiento de la llamada globalización como instrumento estratégico del neoliberalismo. El capitalismo se reconstruye para continuar existiendo y hasta ahora no parece haber una propuesta alternativa.

Los movimientos sociales y las expresiones ciudadanas, se quedan en la inconformidad contra los efectos del neoliberalismo globalizador y no hay propuestas alternativas, esto fue lo que sucedió con el Brexit en Gran Bretaña y en los Estados Unidos de Norteamérica el triunfo de Donald Trump.

Por su parte, los movimientos populares, sindicalistas, campesinos, por la defensa de los derechos de sectores de la sociedad, etc., no presentan un frente con propuestas unificadas, no sólo en lo que corresponde al sistema económico, sino tampoco al sistema educativo.

Expresiones como la CNTE y en particular la Sección 22, enarbolan propuestas de reforma de la reforma que deben ser discutida ampliamente; todo el país debe movilizarse en diferentes frentes porque urge reconstruir y liberar a México de los peligros externos e internos. El gobierno que se elija en el 2018, debe sustentarse en una plataforma nacionalista que nos una por la independencia y la prosperidad del país.

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