El estercolero oaxaqueño de Javier Duarte

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Conforme pasan los días, se abren nuevas líneas de investigación respecto a la red de complicidades que tejió el recién detenido ex gobernador de Veracruz, JAVIER DUARTE DE OCHOA, en la que estarían figurando algunos oaxaqueños, liderados por el fiscalista y empresario, SERGIO CASTRO LÓPEZ, quien se sabía vivía en Guatemala, desde 2010. Fue desde que la Procuraduría General de la República (PGR) lo puso en su lista de los más buscados. Luego de ser uno de los favoritos del también ex gobernador de Puebla, MARIO MARÍN, a) El góber precioso, en donde puso a operar con todo descaro su empresa de outsourcing, Inteligencia de Negocios (IDN), CASTRO LÓPEZ huyó a Centroamérica. No hay que olvidar que el oaxaqueño estuvo asimismo ligado con importantes personajes del gobierno de ULISES RUIZ, y hasta lo promovían sus leales, como un virtual Secretario de Finanzas.

Las pesquisas que hasta hoy se han ventilado en los medios y algunas columnas políticas en diarios nacionales, dejan entrever que uno de los medios de transporte por los que CASTRO LÓPEZ eludió la acción de la justicia tanto en México como en Guatemala, era el aéreo. Aviones pequeños y helicópteros eran sus medios usuales, los mismos que utilizó DUARTE DE OCHOA en los meses que anduvo prófugo. Y el tiempo que estuvo en el vecino país del sur. Los nombres de tres profesionistas oaxaqueños que se acogieron a la sombra del fiscalista citado, salen de nueva cuenta a la luz pública: FEDERICO y GABRIEL SADA BOLAÑOS CACHO y GUSTAVO FERNÁNDEZ DEL CAMPO SHEREMBERG.

En Oaxaca, todo mundo sabe que cuando CASTRO vivió un boom económico gracias a las políticas fraudulentas de sus empresas de outsourcing, al Sistema de Administración Tributaria (SAT), formó una especie de imán para los jovencitos de familias pudientes que se enrolaron no sólo en sus negocios boyantes, sino en sus círculos afectivos. Los lujos, viajes, francachelas, vehículos costosos y una vida de carnaval, rodearon al fiscalista que, hoy se dice, está enfermo y fuera del país, justamente en Guatemala. Lamentablemente, el affaire DUARTE DE OCHOA lo vuelve a poner si no es las portadas de los medios impresos, al menos bajo la sospecha de que sus operadores podría haber tendido una red de protección para el mayor saqueador de la historia de este país: el ex gobernador de Veracruz, que hoy rinde, ante la justicia guatemalteca, su declaración preparatoria. (JPA)

 

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