El escabroso periplo de Benjamín Robles

 

El ambiente de rechazo que se ha encontrado para ubicar a su esposa, MARIBEL MARTÍNEZ, como posible candidata al Senado por los colores de MORENA, parece haber desquiciado al senador BENJAMÍN ROBLES MONTOYA, que en los últimos días ha lanzado diatribas y denuestos contra todo y todos. Nada extraño en el chilango que hace tiempo quiso pintarse de oaxaqueño, del meritito Matías Romero, con acta de nacimiento apócrifa y abjurando de sus raíces chilangas. ¿Falta de consistencia moral? Y también política. Veamos.

En 2001 ROBLES MONTOYA llegó a Oaxaca, con un lastre de señalamientos desde Michoacán. Venía con su amigo GABINO CUÉ. Ambos traían consigo la idea de impulsar un “movimiento ciudadano”, que no era otra cosa que buscar la candidatura a la presidencia municipal por el Partido Convergencia por la Democracia, “el partido del zopilote”, como alguién lo calificó con ironía. Y GABINO CUÉ lo logró. ROBLES se convirtió en una especie de poder tras el trono. Pero también sorbió el trago amargo de la derrota en la primera incursión de CUÉ para la gubernatura, en 2004. Con los colores de ese partido cuajaría la diputación local. Sin embargo, abdicó de Convergencia en 2010, cuando su amigo –y hoy peor enemigo- ganó la gubernatura con la alianza PRD-PAN-MC-PT. BENJAMÍN se volvió perredista y con el PRD cuajó el escaño en el Senado.

Cuando se perfilaba la sucesión gubernamental, ROBLES pretendió a través de su alfil JESÚS ROMERO, apropiarse de la directiva estatal del PRD. Pero fracasó. Se la ganó CAROL ANTONIO ALTAMIRANO. “The Dirty Face”, así conocido, había roto con el hombre fuerte del gabinato, JORGE CASTILLO DÍAZ y, en consecuencia, con CUÉ MONTEAGUDO. Del amor al odio sólo hubo un paso. Hizo cuando pudo para cuajar la candidatura a la gubernatura. También fracasó. Los astros se alinearon a favor de JOSÉ ANTONIO ESTEFAN, no dejando más camino a su adversario y correligionario que buscarla por el PT. ROBLES culpó de todo a GABINO, convirtiéndose en su peor detractor.

Éste fue su tercer partido. O más bien su cuarto partido, sin olvidar su militancia priista en Michoacán. Pero habría más. Ya en el Senado, el chilango traído de Michoacán, renegó del PRD que le había arropado y se volvió disidente de la coordinación que encabezaba el poblano MIGUEL BARBOSA HUERTA y junto con otros perredistas hizo votos a favor de ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR. Es decir, apenas empezó a sudar la camiseta de MORENA, como un ardid para impulsar a su esposa a la candidatura al Senado. Pero se olvidó de que hay ahí una estructura –SALOMÓN JARA, NANCY ORTIZ y otros- que no los dejarán pasar. Y eso lo mantiene desquiciado materialmente. (JPA)

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