El comentario de hoy, jueves 17 de enero 2019

La tarea que tiene por delante el gobierno de la ciudad, no es simple. Uno de los temas que están en la agenda y que no pueden postergarse, es el del comercio en la vía pública. Sin cuestionar la manera en que muchos oaxaqueños y otros que no lo son, se ganan la vida, la invasión de los espacios públicos ha evidenciado un crecimiento inusual del ambulantaje. Se presume que si algún día hubo un censo más o menos real del número de comerciantes, éste, sencillamente se ha multiplicado.

Dignificar los espacios públicos también implica erradicar vendimia de mercancía extranjera, de artesanía que no es nuestra y de convertir a nuestro Centro Histórico en un gigantesco tianguis. El zócalo se ha convertido en refugio de indigentes que ahí viven, pernoctan y hacen sus necesidades. En diciembre una mujer murió en una de las jardineras. Las denuncias ciudadanas en redes sociales y medios de comunicación han sido constantes: el corazón de la capital se ha convertido en mingitorio y excusado público.

Otro de los temas que no debe ser soslayado es que durante los últimos años, el municipio de Oaxaca de Juárez, por esos arreglos oscuros y pactos políticos secretos, ha ido perdiendo espacios públicos que son de su propiedad. Por ejemplo, ¿desde cuándo el espacio que ocupa el llamado Parque del Amor, devino propiedad de grupos u organizaciones sociales? ¿O algunos tramos de las Riberas del Río Atoyac, apropiados de manera ilegal, por personeros de sindicatos y confederaciones, que son propiedad de la Nación, aunque se ubican en jurisdicción del municipio de Oaxaca de Juárez?

Otro de los temas que de manera personal considero importantes, es la progresiva deforestación en el entorno citadino. Es una verdadera tristeza ver hoy, en lugar de las frondosas palmeras que algún día embellecieron nuestros boulevares y avenidas, sólo troncos secos e inertes. Dicen los expertos que fue una plaga la que acabó con decenas de ejemplares, pero nada se hizo a tiempo para evitar el daño.

Finalmente, la agenda municipal debería contemplar la construcción de un paradero o terminal de los taxis foráneos, que entran y salen por miles del casco urbano. Todo ello sin olvidar temas como la recolección de basura, la construcción de un nuevo relleno sanitario, la conservación de las áreas verdes y la protección de nuestro rico patrimonio histórico, cada vez más amenazado por el vandalismo y la indolencia de organizaciones y grupos. Hay que devolverle a la capital su grandeza y señorío de antaño. (JPA)

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