Conflictos y manipulación

DE PARADOJAS Y UTOPÍAS

RAÚL NATHÁN PÉREZ

1).- Los titiriteros

Oaxaca está siempre a merced de los conflictos agrarios. Más de 350 declarados. Decenas de grave riesgo. Unos de cuño reciente; otros llevan siglos. Herencia nociva de generación a generación. Centenas de muertos por un pedazo de tierra. Eriales abonados con sangre. Yosoñama-Mixtepec; Amoltepec-Zaniza; Temexlucan-Teojomulco; Cuilapan-Cuatro Venados; Yaxe-Chichicapan; Textitlán-Teojomulco; Quetzaltepec-Alotepec; Albarradas-Roaguía; Zimatlán de Lázaro Cárdenas-San Sebastián Nopalera; etc. Pero hay muchos más. En los últimos tiempos, en el distrito de San Carlos Yautepec por ejemplo: Quiechapa-Lachivía o Ecatepec-Ixcotepec. Échenle lápiz para contabilizar los muertos en lo que va de esta administración y las anteriores. ¿Límites de tierras, mojoneras, conflictos agrarios o celos por cultivos de amapola o marihuana? ¿Por qué no se resuelve de manera definitiva el conflicto Santiago Yaitepec-Santa Catarina Juquila o el cacareado San Pedro y San Pablo Ayutla-Tamazulapam del Espíritu Santo, en territorio ayuuk? Hay gato encerrado.

2).-Instigadores profesionales

Hace un par de meses, el gobierno estatal publicitó la firma de un acuerdo de paz entre Ayutla-Tamazulapam. Al día siguiente, la primera lo desmintió. Hubo intentos aún de conectar el agua potable y terminar con el viejo diferendo. Pero tampoco fue posible. El impacto mediático no tuvo precedente. En redes sociales hicieron polvo a funcionarios estatales. Acuerdos de paz ficticios. De utilería. El 17 de agosto, camino a Villa Alta, en gira de trabajo, el presidente Andrés Manuel López Obrador fue retenido por vecinos de Ayutla. Le exigían la presencia de la titular de SEGOB, Olga Sánchez Cordero. Y no han quitado el dedo. Pretenden anular de facto a la autoridad estatal. AMLO ofreció que el asunto sería resuelto. Como corolario, el gobernador Alejandro Murat dispuso la instalación de una mesa de diálogo permanente. La DDHPO sería una especie de aval. De nueva cuenta Ayutla arremetió contra el gobierno. Se dijo engañada. Y volvió a la carga: exigir la presencia de la titular de la SEGOB, que no tiene ni remota idea del problema y a menudo parece olvidar su legado: la ley y el Derecho. 

3).- La cerrazón chatina

Similar, aunque con especificidades deviene el conflicto Santiago Yaitepec-Santa Catarina Juquila. Una y otra vez se atenúa el diferendo; una y otra vez que la primera vuelve a la carga. Luego de mesas de diálogo en marzo, el conflicto entró en un impasse. Llegó la Semana Santa y con toda la mala fe, vecinos de Yaitepec bloquearon la carretera. Saben –por supuesto que no lo ignoran- que es una de las temporadas de mayor afluencia del turismo católico a Juquila. Les valió gorro. Acabó la temporada y la calma aparente volvió. El 24 de mayo, animado por sus cercanos, pese a no haber condiciones para ello, Murat llegó a Yaitepec a realizar una especie de “tequio por la paz”. Ni bien había salido de la comunidad, cuando los chatinos retuvieron a cerca de 60 funcionarios y servidores públicos. Volvió la tensión y luego la calma. Hace al menos un mes, de nueva cuenta, sujetos armados de Yaitepec invadieron “El Pedimento”. El hartazgo de juquileños, estuvo a punto de que la sangre llegara al río.

4).- Las manos que mecen la cuna

Hay dos tesis: 1) Que los conflictos –incluso postelectorales en municipios- se administran al interior del mismo gobierno, en donde los funcionarios operan como incendiarios y bomberos y 2) La presencia indiscutible de maestros del Cártel 22, operadores políticos, funcionarios del gobierno federal –caso concreto de Adelfo Regino, titular del Instituto Nacional de Pueblos Indígenas (INPI)-, diputados (as), ex diputados (as), dirigentes de organizaciones sociales y hasta sacerdotes. Se trata del boyante negocio de administrar conflictos y no permitir que se resuelvan. De ser el caso, se acabó el negocio. Es decir, mantienen un control casi total sobre las autoridades municipales y comunales. Explotan a placer dicha potestad. Y son los principales responsables en conflictos sangrientos. En el gobierno saben quiénes son y como operan. ¿Por qué tanta impunidad?

BREVES DE LA GRILLA LOCAL:

— Murió el maestro Francisco Toledo, Ta´ Chicu Min. Oaxaca perdió a uno de sus íconos del arte contemporáneo, más reconocidos. Se ha escrito mucho de él en estos días. No es mi intención repetir. Introvertido, con imagen humilde pero enérgico, a veces autoritario. Lo que nadie le podrá regatear es su papel como creador y promotor de espacios, que ubican hoy mismo a Oaxaca, como una Meca cultural. MACO, IAGO, Centro de las Artes de San Agustín (CaSa), Biblioteca Jorge Luis Borges, para débiles visuales, Centro Fotográfico “Manuel Álvarez Bravo”, Pro-Oax, la revista Guchachi-Reza, etc. La cultura tiene una deuda con él.

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